En la oscuridad escribo, entre sombras y silencios porque de este
hábito me han despojado, he sido proscrito y mi musa negada.
Ni cadenas, seguros y candados media la injusta opresión,
de unas viejas cavernas, hechas de mármol, achaques y resabios, que
su placer encuentran, extasiados, cuando secuestran el camino de
los nuevo vientos, humos y brisas, desviándolos y obligándome
a surcar las viles, negras y seculares aguas de la tradicional y podrida
moral de viejos hipócritas y santos curas aberrados.
Ni las amenazas de la penitencia o la hoguera detienen mi locura,
ni intimidan mi libertario espíritu, imbuido de desilusionada esperanza.
Cuando el papel, la tinta y la mano se conjuran para plasmar poesía
el delirio entra en escena, decidido y tirano, reclamando mi mente,
tomando posesión como amo y señor de mis raudos impulsos.
Dulce maldición, que me sustrae de los absurdos humanos y
del frío casillero que me encierra y me perturba,
disolviendo las paredes que limitan mi febril pasión.
Así vivo yo, saltando obstáculos, evitando trampas y desconfiando.
Mintiendo y ocultando una prohibida costumbre, como un
ser triste y vagabundo, que oculta su crimen o pecado hereje,
eludiendo por momentos la implacable inquisición.
martes, 28 de julio de 2009
domingo, 26 de julio de 2009
Comentario en gustavopetro.com
Creo que las sectas necesitan de sus rituales para mantener la cohesión y no morir. Nosotros, los jóvenes que seguimos a Petro, estamos en otro paseo. No buscamos tribus, ni guetos, tan solo queremos darle otro rumbo al país. Creemos que es posible superar la desazón y la agonía de este pueblo sumido en la miseria, que cae todos los días, meses y años en un abismo oscuro y sucio, de violencia, corrupción e injusticia.
Soy estudiante y hago parte de esa juventud con mirada desesperanzada. No veo progreso por ningún lado. La sociedad se degrada. Creo que no hay espacio para mí.
Tengo puestas mis últimas ilusiones en el Senador Gustavo Petro y espero aferrarme a ese sueño pase lo que pase. Petro puede y debe ser Presidente de Colombia.
Petro es la esperanza de un mejor futuro, de otro país, de otra sociedad, de superar el eclipse, de recuperar la grandeza que ilumino la patria cuando Bolívar y Santander demoliendo obstáculos imposibles, liberaron nuestra tierra de la opresión y fundaron una república libre y soberana.
Soy estudiante y hago parte de esa juventud con mirada desesperanzada. No veo progreso por ningún lado. La sociedad se degrada. Creo que no hay espacio para mí.
Tengo puestas mis últimas ilusiones en el Senador Gustavo Petro y espero aferrarme a ese sueño pase lo que pase. Petro puede y debe ser Presidente de Colombia.
Petro es la esperanza de un mejor futuro, de otro país, de otra sociedad, de superar el eclipse, de recuperar la grandeza que ilumino la patria cuando Bolívar y Santander demoliendo obstáculos imposibles, liberaron nuestra tierra de la opresión y fundaron una república libre y soberana.
jueves, 23 de julio de 2009
Soledad.
Las crueles ansias
por decirle a alguien
un suceso, una historia;
programar el parche
desde el mismo jueves.
Lo odioso de tragar
los absurdos diarios,
las cotidianas vivencias,
los andenes divisorios
de lo feo y lo hermoso.
En la letra me desahogo,
escribiendo soy libre
de expresar mis impulsos,
renovados o como eran.
Felinos salvajes se tornan
sedientos de suculentas presas
de ojos y atentos oídos,
y evitar que mueran
en la soledad y el olvido.
por decirle a alguien
un suceso, una historia;
programar el parche
desde el mismo jueves.
Lo odioso de tragar
los absurdos diarios,
las cotidianas vivencias,
los andenes divisorios
de lo feo y lo hermoso.
En la letra me desahogo,
escribiendo soy libre
de expresar mis impulsos,
renovados o como eran.
Felinos salvajes se tornan
sedientos de suculentas presas
de ojos y atentos oídos,
y evitar que mueran
en la soledad y el olvido.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)