sábado, 5 de septiembre de 2009

Somos nubes.

Nos encontramos cuatro nubes,
una noche de concupiscencia,
era el sereno y la ocasión propicia,
de jóvenes y placeres,
pero las nubes son etéreas,
se disuelven con el tiempo.

Esa noche esos algodones
nos rehusamos a perecer,
usamos menjurjes y sahumerios,
y logramos llegar agonizantes
para presenciar el amanecer.

Pero las nubes son gases,
se esfuman en el cielo
pero el recuerdo es eterno,
que difícilmente muere
yo me acuerdo
y una sonrisa nace de mi rostro.

2 comentarios:

lujuria dijo...

hola mauro paso a saludarlo y a deleitarme con sus palabras !!!

pero le comentaria mas si el formato de comentario fuera diferente.. este me causa desesperacion..

se cuida y bien por lo que dice de la marcha de chavez

Delirio dijo...

Vero muchas gracias por leerme, por sus comentarios, eso me anima a continuar este fútil ejercicio.