martes, 11 de agosto de 2009

Escurrido

Como el agua que baja por la cascada, asi desciende mi humanidad,
habiendo recorrido todas las selvas, tocado las flores, profanado
los tesoros, ensuciando los rios, surcando los mares, acariciando
los desiertos, besado los pétalos, comido las uvas y bebedios los
vino de ella.
Para luego escurrirme entre sus dos piernas bajando por las cordilleras,
satisfechas las lluvias del alba, que va llegando hasta irrumpir abruptamente
con los destellos del imponente astro, que ilumina en su recorrido y
lleva la vida.