martes, 4 de agosto de 2009

Quémame

Quémame sol, de arriba a abajo
del culo hasta el pescuezo,
y dame la bendición
de tus picantes hondas
que todo los transforman.

Que las podridas aguas evaporas,
y con las verdes ramas colaboras,
para que yo pueda fumarlas y
hacer de tu infinita energía
esperanza para mi alma.

1 comentario:

Verónica Franco Ortegón dijo...

super buena mauro... una chixxxx !!!!..